El Veredicto

PortadaEl veredicto reúne por primera vez a Harry Bosch y Mickey Haller. Connelly regresa al mundo legal con su libro m s importante hasta la fecha.

Sinopsis: La vida parece haberle dado un respiro al abogado Mickey Haller tras varios años de reveses. A ra¡z del asesinato de Jerry Vincent, un conocido compañero de profesión, Haller ha heredado un caso que éste llevaba. Se trata de la defensa del famoso productor de Hollywood Walter Elliot, acusado de asesinar a su mujer y al amante de ésta.

Para Haller se trata de una gran oportunidad, dada la importancia del caso, y está dispuesto a casi todo a pesar del riesgo que éste implica, ya que es más que probable que el asesino de Vincent pueda ir a por él. Cuando Harry Bosch interviene en la investigación del crimen, Haller y él, dos lobos solitarios, no querrán colaborar entre si, pero no tendr n más opción que aliarse cuando las cosas se tuerzan.

miércoles, 22 de enero de 2014

Que defienden los abogados? 1

Los abogados defienden mentiras?
ésta es la frase con la que nos lleva a la obra. Es eso cierto? Que opina?
Que haría usted por ejemplo si en un caso de Consultorios detecta que su cliente miente? Tomaría el caso a sabiendas que miente? Y de ganar usted y su cliente el caso. Se habría hecho justicia?
El tema admite matices?
Bienvenidas todas sus ideas.  Esperaría dos participaciones en el transcurso de la próxima semana. Que aprovechen el libro!

27 comentarios:

  1. Pese a que no es raro encontrar algunos que lo hagan, el abogado NO defiende mentiras. No es ético defender a una persona que se sabe que está mintiendo, pues la justicia va más allá del interés particular. Si yo detecto que un cliente en consultorios miente, no tomaría el caso, trataría de obtener la verdad y conocer si el cliente está dispuesto a continuar el proceso pero con la verdad, pues no se obtendría justicia si quien gana el caso lo hace a base de mentiras. Justicia no significa ganar el caso. Considero que el tema no admite matices pues los hechos son los que son, el cliente no puede distorsionarlos y la ley es la base del sistema jurídico y social por lo que el abogado no puede trasgredirla; lo que está en manos del abogado es la estrategia jurídica de defensa pero defensa solo de la verdad.

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    1. Estimada Caludia, muy valiosos tus comentarios, sin embargo me pregunto qué pasa si cuando los jueces están parcializados, ¿podríamos hablar de "justicia" si estos jueces responden a intereses que se basan en el Poder?. Así mismo, si no solo los jueces son parcializados, sino que existen normas injustas o con "dedicatoria" dentro del sistema, ¿se haría justicia?.
      Joseph

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    2. Gracias Claudia, que criterio te merece el comentario de que es el Juez quien busca la verdad y no los abogados?

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    3. Obviamente no podemos hablar de justicia si los jueces son parcializados pero no por esto los abogados deben dejar la verdad a un lado; de igual forma si existen leyes injustas se debe llevar a cabo procedimientos legales para oponerse a las mismas. Considero que nada justifica que el abogada se aleje de la verdad.
      Respecto al comentario de que el el Juez quien busca la verdad y no los abogados creo que no es tan cierto. El juez busca lo más justo dentro de los mismos hechos que pueden merecer diferentes apreciaciones; considero que los abogados deben proporcionar la verdad para que el juez encuentre justicia.

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  2. El tema sin duda admite matices debido a que una mentira también puede ser un mecanismo eficaz para poder salvaguardar los derechos de una persona, a veces el único medio. La ética de cada uno es la balanza que pondera si utilizar una como medio para alcanzar un bien superior o tachar a las mentiras como una transgresión de todo principio abogadil. Sin embargo, cabe decir que una mentira puede significar a grosso modo una infinidad de cosas que abarcan un amplio espectro desde variar una versión de hechos o diferir en la interpretación de algún elemento, hasta manipular una prueba para imputar un delito a una persona.

    Muchas veces se presenta el caso de que una demanda es fundamentada en mentiras, en perjuicio de una persona cuya verdad material muy pocas veces se logrará alcanzar por las artimañas que la verdad procesal puede mostrar. Considero que un abogado no debe defender mentiras ya que la verdad es mucho más fácil de probar desde un sentido material puesto que aquello tuvo lugar en un espacio físico-temporal y por ello existe, lo que lo hace susceptible de prueba. Por el contrario, respecto a una mentira, es compleja la labor probatoria dado que los hechos basados en falacias no existen. No obstante, sobran los casos en los que las mentiras priman sobre la verdad logrando manipular el sistema de justicia en beneficio de unos pocos, no por ello debe ser la corriente adoptada por una ética profesional de cuya profesión tiene como fin último la prevalencia de la justicia.

    Con respecto a si acoger un caso presentado por un cliente mentiroso debo agregar que trataría de hallar la parte real de la historia para determinar si podemos proseguir con una defensa justa y eficaz para defender sus intereses. De las mentiras muy poco se puede probar y por ello creo que desecharía el caso en primer lugar por mis convicciones y en segundo lugar porque no podría satisfacer los requerimientos del cliente.

    Ganar no siempre es hacer justicia, justicia es dar a cada quien lo que en derecho le corresponde y por ello si perder un caso significa formular una defensa justa y verídica, lo perdería sin reprocharme.

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    1. Muy clara y práctica tu respuesta Jorge. Los casos no siempre pueden ser tan claros. Que ocurre si defendiendo una verdad sobre declaraciones de tu cliente y pruebas facilitadas (verdad expuesta), ganas el caso y tu cliente te declara que te mintió?

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  3. En el libro “El Veredicto” el autor demuestra particularmente que “un juicio es un concurso de mentiras” que tanto el actor, el demandado, los testigos, los abogados y hasta los propios jueces conocen de éstas mentiras. Y que particularmente el autor utiliza las mentiras de la contraparte para poder sacar provecho de ellas y hacer que sus argumentos se destruyan.

    En relación a la pregunta sobre si los abogados defienden mentiras, considero en primer lugar, el abogado se puede dar cuenta en la forma en la que el cliente narra los hechos, es decir, si éstos son o no consecuentes o también al momento de realizar la entrevista se puede dar cuenta en la espontaneidad de narrarlos; sin embargo, pueden haber también casos en los que si el cliente es bueno en mentir posiblemente el abogado le va a creer. Asimismo, en todo existen matices ya que en un juicio se dan dos versiones de hechos y por más que el cliente no quiera mentir, la forma en la que relata los hechos va a ser para su conveniencia; existiendo hechos que pueden ser relativos y que dependerá de la forma en la que el abogado analice las circunstancias. Creo también que eso se gana con la práctica ya que con la experiencia el abogado se va dando cuenta de estas mentiras desde la primera entrevista con el cliente.

    Si es que en un caso de Consultorios detecto que mi cliente miente, no tomaría el caso ya que tal como lo establece el Art. 17 del Reglamento del Consultorio Jurídico Gratuito, una de las responsabilidades del usuario o cliente es proporcionar al consultorio toda la información verificable, por lo que si es una mentira no se podría comprobar. Asimismo, otra de las razones por las que no lo tomaría es porque constituye un motivo de terminación de prestación de servicios jurídicos gratuitos, el haber incumplido con una de las responsabilidades. Sí, el tema admite matices perfectamente ya que lógicamente no se puede dejar a un lado el derecho a la Defensa garantizado en la Constitución, pero tampoco se puede hacer justicia en un caso en el que como abogado gane a sabiendas de que mi cliente miente ya que lo que se debería llegar con la sentencia es a la verdad procesal y no a la obtención de una sentencia favorable por parte del juez basada en engaños.

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    1. Estimada María Clara,
      Concuerdo con varios puntos de tu análisis sin embargo, quisiera saber que peso ejerce en la balanza las disputa entre la verdad procesal y la verdad material en un caso cuyo fin último puede ser la justicia como planteas, pero cuyo único camino o herramienta sea una mentira, como contrapunto de otra mentira.

      Jorge

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    2. María Clara, podrías definir la mentira; es decir me refiero a qué sucede a defender una posición, que para la otra parte es una mentira. Un policía que dice que disparó en defensa propia; y la familia de la víctima afirmar que lo hizo deliberadamente.

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    3. Estimado Javier:
      Resulta complicado definir a la mentira como tal; ya que puede tratarse de versiones diferentes, cada parte expone sus hechos a su conveniencia o simplemente los interpreta de una manera distinta. Si se trata de defender este tipo de casos, puntualmente el del policía, lo primero que haría en la primera entrevista es pedirle pruebas que demuestren que lo hizo en defensa propia. De no tenerlas, no lo dejaría en indefensión sino que trataría de obtener una pena reducida por haberlo hecho en defensa propia. Diferente sería si tengo la total certeza de que mintió totalmente y tenía otras intenciones para matar a la persona.

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  4. lunes, 13 de enero de 2014
    20:58

    Existe una diferencia entre el ser y el deber ser. La finalidad del sistema judicial no es llegar a una idea romántica de veracidad, sino el establecer una sentencia conforme a derecho basándose en la historia que más credibilidad tiene.

    El deber de cada abogado es generar confianza suficiente en su cliente, tanta que su cliente relate los hechos tal como los recuerda. Parece una cuestión casi axiomática que un ser humano no va a "ponerse la soga al cuello" por lo que todo lo que diga el cliente, probablemente este matizado a su favor. No obstante debemos tratar de que nos informe de los hechos pasados para configurar un proceso exitoso en el futuro.

    El abogado, con frecuencia, puede elegir qué clientes toma. Si el cliente miente, debe ser criterio del abogado el encubrir esa mentira o rechazar el caso. Si la mentira no va a tener consecuencias relevantes y que se reflejen en la decisión del juez, yo tomaría el caso. Es entonces cuando la relevancia del ser y no del deber ser de la justicia tiene relevancia. El romanticismo de la verdad es el deber ser y la convicción del juez es el ser y el propósito del abogado que toma un caso. Por lo tanto si tomo un caso de un cliente mentiroso y lo gano, se hizo justicia.

    En caso de que nos ceñiríamos al romanticismo, el juez sería un juez injusto por juzgar sobre los hechos que las partes le presentaron. Entonces, el sistema habría fallado y la única forma en la que podría funcionar el sistema fuera si el juez presenciara los hechos al momento de su ocurrencia, volviéndose un testigo que tiene mayor proximidad con la verdad. Me pregunto, ¿qué culpa tiene el juez de juzgar sobre las versiones otorgadas?

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    1. Estimada Cristi:
      Concuerdo con algunos de los puntos que estableces y respeto tu opinión, pero estoy en desacuerdo en que si es que se toma el caso de un cliente que miente y se gana el caso como abogado se ha hecho justicia. Ya que estaríamos dejando a un lado el fin de todo proceso que es alcanzar la verdad procesal, Si desde un inicio conocemos que el cliente miente y obtenemos una sentencia favorable por parte del juez, no se está cumpliendo con dicho fin y por ende no se está haciendo justicia ya que los hechos presentados por el cliente no eran veraces,

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    2. Cris, el juez toma como verdad la "historia más creíble" (verdad procesal) o su interés debería ser la "verdad material" y actuar pruebas sin que las partes lo pidan para demostrarlo?

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    3. Querida Claris:

      Agradezco tu aporte. Definitivamente tu visión es la ideal y es excelente que sea así pues debemos aspirar a llegar a que la justicia se aproxime a la verdad. Mi perspectiva es pragmática y terriblemente pegada al ser de la justicia.

      Para mi justicia es la razón enfocada al equilibrio entre las partes. Pero la razón no la tiene nadie pues la verdad no se tiene. En el caso por ejemplo del juez, él solo escucha las versiones no las vive, por ello la más creíble es la que ganará. Por su puesto que es triste saber que es así y por ello hay que aspirar a un mejor sistema.

      Gracias por tu comentario!

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    4. Estimado Javier:

      En mi visión el juez debe juzgar en base únicamente a la verdad procesal y guiarse por el principio dispositivo. La habilidad del abogado pesará mucho y tal vez no es lo más agradable o lo ideal no obstante es mejor que el juez se mantenga al margen del proceso como observador y no parte para que mantenga su imparcialidad.

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  5. bueno en realidad el libro plantea situaciones muy complejas donde la ética profesional y los valores morales de los abogados se ponen a prueba, en este caso, es muy común en la practica profesional encontrar abogados que defienden casos que se basan en mentiras forjadas para ganar, y es muy cierto que existe esa realidad.

    en un caso hipotético de consultorio jurídico en el cual mi cliente confiese que no tiene fundamento alguno, bajo los principios y tras varios comentarios que nos ha dado el director de clínicas (Juan pablo Alban), lo que venimos aprender en el ejercicio de clínicas, mas que la puesta en escena de los trabajos prácticos, es el aprendizaje de una ética profesional, buscar la verdad judicial y aportar a esta. Por lo que le comunicaría de esta realidad directamente al director para saber como proceder. De ganar un caso basado en falsedad es obvio que no se esta siendo justicia de ninguna manera, en este caso se esta utilizando el sistema judicial como un medio punitivo para intereses personales muy alejados de la verdad jurídica del caso.

    Es cierto que admite matices esta realidad, hay que recordar que los litigios no siempre todo es blanco y negro, tanto demandado como demandante tiene sus argumentos para contradecirse, siendo esto una realidad, es importante hacerle saber al cliente que no debe haber mentiras, ni detalles reservados entre la relación cliente y abogado.

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    1. Gracias Pedro, el omitir decir algo o presentar un documento que me sería desfavorable, es mentir?

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  6. Los abogados no defendemos mentiras, nosotros defendemos una posición jurídica. Nuestro deber consiste en tratar de ayudar a un cliente con un problema jurídica que él nos plantea, ajustando una solución en derecho. Sin embargo, en el momento en que un cliente nos miente para tratar de obtener un pronunciamiento del sistema judicial, su mentira no traería frutos. Esto debido a que en un caso se requiere necesariamente de hechos para poder obtener un pronunciamiento favorable. Un mentiroso no podrá jamás proveer de hechos ya que su pretensión se ajusta a intereses personales que no se ajustan a la realidad.

    Si yo me enterara que mi cliente me miente, no tomaría el caso ya que sería contrario a los principios que un abogado debe defender, como lo son la verdad y la justicia. Sin embargo de haberme enterado que me mintió luego de haber obtenido un pronunciamiento favorable a su favor, consideraría que no se hizo justicia. Lo único que se logra en esos casos es adaptar una realidad a la ley, ya que la ley contempla millones de supuestos jurídicos que dependiendo de como se los plantee se obtendrá un pronunciamiento favorable por parte del juez.

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    1. Me gusta lo de "posición jurídica"; eso me da la apertura para defender a alguien que confiesa un asesinato, del cual no existen pruebas contundentes en la Fiscalía, para sostener que no es el autor del mismo, cuando en la entrevista confesó haberlo hecho?

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  8. Podemos decir que la verdad en sí no es un absoluto, las percepciones de lo que llamamos realidad entran en cuenta para definirla y una de las tareas del abogado, a mi modo de ver, es actuar como un "pre-juez". Es decir que va a intentar recoger la mayor cantidad de información para valorarla y definir una manera de actuar con base a los hechos que tenga.

    Si después de un análisis pormenorizado de la información el abogado llegase a estar seguro de la mentira del entrevistado, no cabría tomar el caso. La ética profesional está en juego y además podría ser improductivo si los presupuestos materiales no se dan.

    En cuanto a la justicia, al ser un concepto polisémico y difícil de delimitar, puede darse que algunas normas sean válidas y estén vigentes, pero sin embargo sean injustas, lo que no le exime al abogado de un apego en cierta forma restrictivo a la normativa existente. Es decir que, en el caso hipotético de la obtención de un resultado favorable a través de una mentira, es posible obtener un resultado justo, ya que la norma no siempre lo es. Es aquí, a mi modo de ver, que el tema admite matices. Sin embargo, en un caso práctico, aceptar algo que se considere mentira sería inadmisible en el Consultorio.

    Además, vemos que la mentira es una de las pistas que acecha el protagonista de "El Veredicto" para tomar ventaja y es allí, cuando ésta se da que cae la contraparte.

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  9. A mi forma de ver, muchas veces el abogado va a defender "mentiras", pero sin saber que aquello es una mentira o una verdad; el cliente siempre intentará mostrar su lado de la historia, su propia verdad manipulada por él mismo intencional o in-intencionalmente, para mostrar al abogado lo que ellos piensan o como ellos se ven, muchas veces como una víctima y otras veces como que lo que sucedió fue circunstancial. Tomando en cuenta esto, puede ser que el abogado si defienda "mentiras" o medias verdades pero, sin ánimo de justificar, la verdad no existe en boca de ninguna persona por lo que no existirá abogado que esté defendiendo una verdad absoluta.
    Sin embargo, es diferente cuando el abogado llega a saber que lo que el cliente ha dicho y ha intentado hacer creer es mentira, en tal caso debe el abogado decidir entre continuar con el proceso o detener, y si conoce esto antes de iniciar cualquier proceso decidir entre aceptar o no basándose a mi parecer en su moral y en sus creencias además de tener presente que, de descubrirse una clara mentira (como en el libro) la reputación de ese abogado se podría terminar.
    Por otro lado, de no descubrirse y ganar el caso el abogado mediante la mentira, no me parecería que se habría hecho "justicia", en un sentido ético y comúnmente hablando, ya que la justicia debería idealmente apuntar hacia la verdad, o por lo menos descubrirla y mostrarla; si uno gana en base a mentiras se ha mostrado una "verdad alterada" y, por tanto, no será una justicia verdadera.

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    1. Galo, una vez que te gradúes, crees que como abogado te deberías conformar con la declaración de tu cliente (sin saber si es verdad o mentira) sin investigar nada más. Cómo afectaría ello en los resultados del juicio para ti y tu cliente?

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    2. Javier, pienso que no solo podría conformarme con lo que el cliente me diga pues puede llegar a ser todo aquello falso y se debería investigar un poco más a profundidad lo que sucedió; sin embargo saltan algunas cuestiones en este tema: el primero sería que no estamos ahí para investigarle al cliente sino para defender su interés en base a hechos que deberían ser posibles de sustentación mediante pruebas, hecho que el mismo cliente nos los proporcionará y que serán, al inicio, lo único que nosotros tengamos para actuar además de la ley. Por supuesto podemos llegar a hacer un poco de "advertencias", si cabe el término, al cliente para indicarle el perjuicio que podría ocasionar el hecho de mentir sobre lo que nos va a contar o nos está contando, pero considero que nuestro trabajo no es uno de investigadores de los clientes pero que siempre sería bueno saber algo más del cliente.
      Como segundo punto vendría el tema del tiempo: como abogado al inicio uno puedo llegar a tener unos pocos casos en los cuales centrarse e iniciar, en lo que si se quiere, podría indagar un poco sobre la persona a la cual está defendiendo, sin embargo después uno tendrá más casos o más obligaciones (familia, trabajos, etc) que consumirán parte del tiempo que se podría utilizar para "investigar al cliente" con más profundidad. Dentro de esto también hay que tomar en cuenta el hecho de que puede llegar a suceder que un cliente llegue con un caso en el cual esté a punto a finalizar un término y sea requerido de manera urgente un escrito, una demanda, un recurso o un reclamo, en lo que, no se tendría oportunidad de estudiar al cliente en sí, sino estudiar el caso y lo que el cliente nos presenta.
      El hecho de no investigar más allá podría acarrear afectaciones no solo a los resultados del juicio sino después de terminado el mismo por lo que uno debería enfatizar al momento de conversar con el cliente el hecho de que deberán contarnos la verdad tal cual de cómo ocurrieron las cosas sin maquillar demasiado la imagen que presentan ni distorcionar a su favor la realidad como podrían intentar hacerlo.

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  10. Personalmente concuerdo con la postura de Galo, en la que el abogado no siempre es conciente de que esta defendiendo mentiras, ya que en generalmente el cliente muestra un solo lado de la moneda, donde busca defender unicamente sus intereses, aun cuando esto signifique dar falsos testimonios y mentir abiertamente. Sin embargo creo que es una obligacion de los abogados el investigar y conocer su caso detalladamente, para de esta forma evitar ser enganados y perder el tiempo en casos en los que no hay nada que hacer o en los que el cliente pretende unicamente enganar al juez.
    Creo firmemente que un abogado jamas defiende mentiras, ya que su proposito no es ese, sino lograr que se haga una justa y adecuada administracion de justicia, basandose en nada mas que el derecho y en hechos reales. Por esta razon no defenderia a un usuario a sabiendas de que miente, porque de esta forma se esta distorsionando la justicia, ya que se basa en hechos enganosos y artificiados, alejandose claramente de la busqueda de la verdad, que es el proposito ultimo del derecho.

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    1. José. Defenderías a un cliente que te dice la verdad (un asesino). Él no te ha mentido, y no existen pruebas en el proceso que es probable que salga bien librado del juicio; sosteniendo un argumento de inocencia?

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  11. Javier,
    en caso de que mi cliente sea efectivamente un asesino no sostendria una tesis de inocencia, sino que buscaria una aplicacion estricta del derecho como en cada caso. Uno de los pilares dentro del proceso penal y en general es la carga de la prueba, bajo la cual quien acusa debe probar la existencia del delito, por lo que formulando una defensa de acuerdo a los intereses de mi cliente y sin necesidad de argumentar inocencia el proceso puede caerse por la falta de pruebas antes mencionada.

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